Hay otro Fielder en Motown

Por: Broderick Zerpa – Detroit es la casa de los motores en los Estados Unidos, la cuidad alberga a la mayor cantidad de fábricas de automóviles del país y a los Tigres de Detroit un equipo con un historial de bateadores tremendos, Ty Cobb, Al Kaline y uno que no está a ese nivel, pero que estremeció a las mayores a su paso de 7 años por Motown, Cecil Fielder.

Cecil llegó a Detroit después de haber sido enviado como un desecho por los Azulejos de Toronto a Japón, allí el gigantezco derecho conectó 38 vuelacercas con los Tigres de Hashin y para no cambiar de animal, de inmediato y con 26 años llegó a la cuidad de los carros, para aterrorizar a la liga americana.

Sus dos primeras temporadas con los Tigres conectó 51 y 44 jonrones liderando la liga en ambos casos, también dominó la liga en tres oportunidades en impulsadas, para cerrar con 245 jonrones y 745 impulsadas en siete temporadas no completas con Detroit.

Ahora, 15 años después de que Cecil se fuera de los Tigres su hijo Prince viene a intentar reditar pasadas gestas y a ocupar el lugar que alguna vez ocupara su padre. Casi con la misma edad, Prince de 27 años, ya es una estrella consagrada en el béisbol y en lugar de ganar los 1.250.000 dólares que ganó su padre, firma con los bengalíes por 9 años y 214.000.000 billetes verdes, lo que casi lo iguala al contrato firmado por Albert Pujols con Anaheim.

Fielder tiene 230 jonrones, 656 impulsadas y 992 hits en 7 temporadas completas, siempre con los Cerveceros de Milwaukee, jugando siempre en la inicial, dejando un porcentaje de fildeo de 992, a pesar de su proverbial sobrepeso para este tipo de trabajo.

Lo que sucede en el lineup

Este es un movimiento interesante, que tiene como antecedente la lesión de Víctor Martínez, que estará fuera toda la temporada dejando la posición de bateador designado abierta y el lugar de cuarto en la alineación de Jim Leyland desierta.

Ahora los Tigres tienen a dos de los más potentes bateadores de todo el beisbol en Prince Fielder y Miguel Cabrera, ambos con potencial de MVP en sus bates, lo que le hace de los Tigres el favorito de entrada en el centro de la americana.

Pero el problema es que los dos grandes bateadores, son muy jóvenes y juegan primera base y allí es donde hay algún problema, hasta el día de hoy, Delmon Young ocupaba el lugar de designado, lo que hace parecer que Cabrera podría volver a sus inicios en la tercera base, el propio Miguel le comentó a nuestra colega Marfa Mata “hace 5 días hablé con el manager y me preguntó si estaba de acuerdo con jugar la tercera base a lo que dije que sí, si eso sirve para que el equipo gane un campeonato”

En todo caso el Cabrera que jugó en tercera base con los Marlins no es el mismo que ahora está en la inicial de los Tigres, su cuerpo ha crecido y ganado peso, con lo que pensamos que podría perder algo de movilidad en un posición en la que esta y los reflejos son vitales.

Cabrera, por su parte, dice estar contento de volver a la antesala “a mí me gusta jugar en tercera esa es una posición que conozco y que sé jugar” terminó el slugger venezolano.

Fielder estará entonces en primera, con Ramón Santiago y Johnny Peralta en la combinación de doble matanzas, Miguel Cabrera en la antesala, lo que hace prescindible a Brandon Inge, que debe salir del equipo a muy corto plazo. En los Jardines estarían Brennan Boesch, Austin Jackson y Ryan Raburn con Alex Avila en la receptoría y Delmon Young en el lugar de designado.

Orlando Cabrera dice adiós a las mayores

Broderick Zerpa – Después de un largo andar de 15 años por 9 equipos de ambas ligas, paseando con orgullo el tricolor colombiano por los terrenos de grandes ligas, Orlando Cabrera dice adiós. El cartagenero se convirtió en el némesis perfecto para Edgar Rentería, ambos conformaron el tope más alto del béisbol colombiano en su historia.

Cabrera pasó por 9 equipos,  Montreal, Boston, donde formó parte del mítico equipo del 2004 que rompió la “maldición del Bambino”, Anaheim, Medias Blancas de Chicago, Oakland, Minnesota, Cincinnati, Cleveland y San Francisco dejando regado su talento que lo llevaría a obtener  dos Guantes de Oro, uno en cada liga.

En una entrevista con una emisora radial de la cadena RCN en su natal Colombia, Cabrera dijo escuetamente “Han sido largos años, he estado jugando béisbol por 20 años, creo que ya me llegó la hora” y también dejó claro que no se va sin ofertas, pero que esta es una decisión de vida, algo totalmente personal.

Cabrera se va de la pelota conectando 2055 hits, 459 dobletes, 123 jonrones, con 216 robos y dejó un promedio de bateo de 272. A la defensiva jugó sólo 123 de sus 1843 partidos fuera del campocorto y dejó un promedio defensivo de 982, uno de los mejores de su generación.

La competencia con Rentería fue Homérica, ambos héroes comparten muchas cosas que los hacen estar enfrentados para sus coterráneos de una forma increíble. Ambos neogranadinos nacieron en ciudades que se disputan la primacía de la costa atlántica colombiana, Orlando nació en Cartagena y Rentería lo hizo en Barranquilla.

Cabrera pisó por primera vez un campo de liga mayor en 1997, año en el que Rentería, que había iniciado su carrera en 1996, logró hacer sonar su nombre en el mundo del béisbol al conectar el hit mágico de la victoria de los Marlins en la Serie Mundial de ese año. La vida le tenía reservada la gloria a Cabrera, al formar parte de los inolvidables Medias Rojas del 2004, que ganaron una Serie Mundial después de más de ochenta años.

El enfrentamiento también llegó a Colombia, ambos campocortos fundaron la liga de béisbol profesional colombiana, con dos equipos de Barranquilla, auspiciados por Rentería y dos de Cartagena, por supuesto, auspiciados por Cabrera. Claro que estos enfrentamientos no van más allá de lo deportivo y han  servido para impulsar el deporte en el norte colombiano.

El Arbitraje Salarial

Broderick Zerpa – Mucha gente me ha preguntado en la radio, ¿cómo funciona el sistema de Arbitraje Salarial? y prefiero explicarlo por esta vía, porque considero que así es más fácil de comprender. Puesto que, a pesar de no ser complejo por sí mismo tiene algunas aristas que podrían complicar a los aficionados.

La regla indica que todo jugador que tenga entre tres y seis años de servicio en las mayores, sabiendo que el tiempo de servicio en la grandes ligas se considera como el tiempo que haya pasado un jugador en las mayores, haya jugado o no, esto es muy importante, porque así la regla protege a los jugadores suplentes y a los lanzadores.

También, el 17% de los peloteros que hayan jugado más en su segundo año también tienen derecho al arbitraje, ahí se complica la cosa, pero no crean que es tan difícil, solamente tienen que buscar por tiempo de servicio y sacar a los primeros hasta completar el 17%, cuando la asociación de peloteros hizo esta propuesta, lo que propusieron fue que el 17% de los jugadores de segundo año con mejor producción, esto iba a prestarse a injusticias y juicios de valor que podría ser contraproducentes, al menos.

El árbitro en un profesional independiente que, a pesar de estar registrado como tal ante MLB, no es un empleado de la liga. Cualquiera puede ser árbitro, si ha aprobado el curso de arbitraje y está registrado ante la corte suprema del estado ante el cual se presentó el arbitraje.

El arbitraje es un proceso similar a un juicio en el que el pelotero solicita un monto que considera su valor y el equipo hace una oferta, que no puede ser menor al 80% del salario que devengó el jugador durante el año anterior.

Con esas dos ofertas en la mano un árbitro independiente, especie de juez sin jurado, decide cual de los dos montos le va a conceder al pelotero como salario, sobre la base del estudio comparativo de sus numeritos y su edad, con el resto de los peloteros de ambas ligas mayores.

Cabe destacar que el árbitro solo podrá decidir por una de las dos opciones de salario y nunca podrá utilizar términos medios para dirimir la disputa, por otro lado, las decisiones arbitrales son inapelables y de obligatorio cumplimiento para las partes. También es importante aclarar que los jugadores que están en el proceso de arbitraje, están bajo contrato con el equipo y que lo único a decidirse es el monto del salario, no su permanencia con el equipo.

Como es costumbre en los Estados Unidos, cada equipo trata de negociar un acuerdo, fuera de arbitraje en el que los montos sí pueden ser diferentes a los publicados para cada caso, antes de asistir al “tribunal arbitral” y la mayoría de los contratos de celebran de esta forma y no por ante un árbitro, por eso es que leemos tanto la frase “evitó el arbitraje”. En todo caso, esta es una de las armas más efectivas que poseen los jugadores para hacer que sus ingresos sean cada día mayores y evidentemente funciona.

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